jueves, octubre 06, 2005

Por los que no han llegado.

6 de octubre. Ayer se cumplieron 17 años desde el plebicito. Tengo claros y potentes recuerdos de esa época. Afortunadamente mis papás se la jugaron por el NO. Parte de lo que fue la Concertación (hoy Concertraición) de Temuco se armó en comidas en mi casa, en las que yo era un espectador bien ubicado. Tuve la suerte de criarme en un ambiente donde la política siempre estuvo presente. Me causó malos ratos, claro, pero la mayoría de los recuerdos son bonitos. Caminando por el centro de repente se comenzaba a escuchar "El que no salta es pinochet", y vamos saltando, con mi hermano chico, con mis papás, con tíos, con todo el mundo. La verdad que salvo el colegio y mis compañeros de tenis (si, jugué tenis alguna vez), todo mi mundo conocido en Temuco era del NO. La mañana del 6 de octubre me acuerdo cuando mi mamá me fue a dejar al colegio, y todavía no estaba claro que el NO había ganado. En la radio era el tema, y me puse a llorar pensando que los milicos no iban a entregar el poder. Tenía 9 años.

Algunos de los próceres que visitaban mi casa fueron candidatos a senadores, otros diputados, otros alcaldes y seremis. Todos eméritos de la política hoy.

Como decía en el blog anterior, por Lagos voté 3 veces. La primaria y las dos presidenciales. Y me acuerdo cómo me molesté cuando oí a Lafourcade contar un chiste, problamente en Viva el Lunes o algo similar de la tele de esa época, 1999. "A Lagos le dicen el violín. Porque se coloca en la izquierda pero se toca con la derecha". Viejo momio culiao, pensé. Nunca imaginé que ese viejo sería profeta.

Acabo de leer una entrevista a Marcel Claude, en la CARAS de abril de este año. Estoy solo, pero no soy el único.

- Sin embargo, usted votó por Lagos, ¿por qué los dardos ahora?

Tiene que ver con un desencanto profundo con su figura. Este es un país que está moralmente en el suelo desde el punto de vista de los sueños, deseos de transformación. Lagos era el último bastión en términos de esperanza, de cambio. Queríamos de él grandes decisiones, grandes luchas, sin embargo llegó a la primera magistratura y no hizo nada. Le faltó coraje político, convicción. Con la banda presidencial trajo en alto la bandera blanca de la rendición y la clavó junto al sillón presidencial. Entró derrotado, traicionando el trabajo de mucha gente que murió, que fue torturada, exiliada, que se la jugó para que él estuviera en La Moneda. Este general terminó siendo soldado de sus propios enemigos y traicionó nuestras esperanzas.

- Y según usted, ¿cuál es su mayor pecado?

Nunca intentó desafiar a la oligarquía. Antes de entrar al poder hizo un paco de no agresión. Lagos abusa del rótulo de hombre de izquierda, cuando hace mucho tiempo que ya no lo es. Recibe con especial deferencia al señor Angelini para explicarle las causas del cierre de Celulosa Arauco y no tiene la más mínima palabra con aquellas víctimas de los efectos de la contaminación. Y fíjate que hablaron en enero y en febrero la planta comenzó a operar nuevamente.

Ojalá que después del cuarto período de gobierno de la concertraición, quienes aún crean que se debe avanzar hacia la igualdad y no hayan sido cooptados por la maquinaria, se unan en amplios frentes, por un Chile más justo. Y por otra parte, algunos anquilosados discursos del PODEMOS no entusiasman a nadie. Más temprano que tarde serán reemplazados, y entonces todos juntos propondremos una sociedad mejor.

VIVA CHILE!!


1 comentario:

Anónimo dijo...

...y pensar que para las presidenciales pasadas la "propaganda del miedo"de la alianza decìa que con Lagos ibamos a volver a los tiempos de la UP y que nos prepararamos para el caos institucional y moral.....jajaaja.....una wea parecida a lo que decìa el mismo sector conservador cuando asumiò P.Aguirre Cerda, si hasta las monjas se fueron del paìs por miedo a que èste sacrìlego las violentara...todo ese ìmpetu del "dedo" de Lagos se fue desinflando en la pasividad de "Caleu" desde donde ya piensa en volver el 2009....