lunes, marzo 06, 2006

Empieza el año.

Y nos encontramos con un quemado pedazo de historia.
Cuando vi la noticia del incendio recordé el par de veces que estuve en el edificio. Bonitos momentos, congresos, con mi polola, con amigos, escuchando las conferencias de tipos que saben y que cayeron bien.

Y lo poco que sabíamos sobre el edificio. Incluso entre todo el círculo "progre", pocos sabían que el nombre con que fue inaugurado el edificio era "Gabriela Mistral". Ojalá se haya salvado la plaquita de bronce que había por fuera, donde salía la fecha de inauguración, para el congreso de la UNCTAD que se hizo en Chile.

Ahora que se quemó la sala de convenciones, aparece su historia. Y es otra muestra más de las concesiones que los dirigentes han hecho hacia los verdaderos dueños de Chile. Nunca le cambiaron de nombre. Y peor, lo otorgaron para los militares, siendo que fue construído para educación.

¡Que prioridades más desenfocadas las de Salvador Allende! Ocuparse bien de la educación de su pueblo...

Saludos.

1 comentario:

Tania Busch dijo...

si... ojala haya quedado la plaquita... para quedarnos con algo de historia, con los recuerdos lindos y que remodelen el edificio que era harto feo la verdad...