miércoles, diciembre 20, 2006

Diciembre 2006

Murió el tirano. Pero su legado permanece intacto. ¿Qué había que celebrar? Siquiera si hubiese sido condenado, pero nada. ¿Qué había que celebrar? ¿Qué ahora se puede ser neoliberal sin culpa? ¿Disfrutar del diseño de sociedad guzmán-pinochetista sin tener que mirarle la cara a su artífice?

Diciembre de 2006, y el festín de acusaciones de corrupción, donde nadie pone mesura, donde nadie está a la altura. Donde unos denuncian al voleo, y los otros responden denostando, pero ningún actor político relevante se arriesga a hacer las preguntas que deberían hacerse. Nadie quiere mirar, porque si lo hacen se arriesgan a ver el Chile que construyó el golpismo antidemocrático, y su sistema de exclusión que sigue presente en cada paso que se da.

Mientras Longueira y su fascismo versión siglo XXI se lanzan a la carrera, las fuerzas democráticas deberían estar unidas, contribuyendo alegre y DESINTERESADAMENTE al progreso de nuestro país. Pero no, son unos pocos "políticos" profesionales quienes detentan el poder, en nombre del pueblo, al que hace tiempo dejaron de escuchar, amparados en encuestas mañosas, diseñadas por estrategas inconcientes, ávidos de poder y de seguir enriqueciéndose y ascendiendo socialmente.

Personas únicamente aspiracionales, que han olvidado al pueblo, y son incapaces de darse cuenta de que el fascismo ha sido terriblemente seductor cuando ha aparecido, que sus líderes pseudo mesiánicos encantan a las masas, pervirtiéndolas para sus brutales finalidades.

Pero nadie acusa recibo. Es un estado tan terrible de las cosas, donde los monstruos nos están apaleando. Sólo queda la esperanza de que los jóvenes que fuimos y los que serán, estén dispuestos a actuar en política con mayor decencia, recordando en cada actuación que entramos a la política para cambiar el presente vergonzante. Tenemos que tener la capacidad de ser decentes, de cumplir la palabra, de no meter las manos, de no traicionarnos, de no sucumbir frente los dogmatismos, sean económicos o políticos, de enfrentarse al fascismo y de no tentarse con aquella izquierdita destructiva y antidemocrática (especialmente los nuevos humanistas, los ultrones tipo "Partido Comunista Acción Proletaria", ni los tantos grupillos pseudo anarquistas que pierden su tiempo en la universidad tirando piedras y luego se olvidan de todo). En suma, se trata de ser firmes defensores de la democracia. ¿Estaremos a la altura?

2 comentarios:

Marcos dijo...

Felices fiestas de navidades para ti y tu familia Carlos Domínguez.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Comp:

Me acordé de su blog así es que aprovecho de dejarle mis saludos. Le mando mis mejores vibras para que se le cumplan todos sus deseos (o al menos algunos)este 2007!

Que siga estudiando con éxito y encuentre alguien que lo complemente en todo sentido (dejadme ser cursi! mirad que en las frases cursis siempre hay mucho de verdad).

Sls.

PD: Supongo que con la dedicatoria basta para saber quien soy, no?